Luigi Stefano Giarda

Luigi Stefano Giarda es, sin duda, el músico y compositor italiano más importante en nuestra vida musical nacional. Graduado en el Conservatorio de Milán, notable violoncelista; luego de una breve, pero relativamente importante carrera italiana (especialmente como docente de violoncello), llega a Chile en 1905. Nuestro país será su residencia estable y final. Acá llevará una trascendente labor como profesor en el Conservatorio Nacional, estrenará su ópera “Lord Byron” en la temporada del Teatro Municipal de 1910 (que celebraba el centenario patrio), participará de la música de cámara con el “Trio Giarda” conformado por él en cello, además de los italianos Giovanni (Juan) Varalla en violín y Bindo Paoli en piano; paralelamente compondrá obras sinfónicas de gran aliento y, casi de una manera compulsiva, centenares de canciones en diversos idiomas y con cuidada elección de los poetas, algunos de ellos enraizados en siglo XIX y otros grandes figuras de la primera mitad del XX; aunque esto se deba no solo a una amplitud de preferencias literarias, sino al tiempo que le abocó: el repertorio de canción de arte fue abordado por Giarda a lo largo de casi cuarenta años, casi toda la primera mitad del siglo XX. Lamentablemente, a pesar de esta variedad y riqueza, muy pocas se publicarán.

En aquellas publicadas que hemos podido revisar para la presente antología, se puede notar claramente su estilo compositivo: moderno -al tanto con las tendencias musicales de cambio de siglo, no solo italianas-, armónicamente rico si bien siempre férreamente tonal, con igual importancia tanto en el trabajo pianístico como en el vocal, lo que muestra ya una diferencia con aquellas de Ortiz de Zárate o incluso Brescia y habla de su inclinación al trabajo sonoro cercano a lo orquestal.

Como ejemplo de su amplia cultura musical y flexibilidad, se puede notar de qué manera su composición puede transitar desde el estilo italiano que le era contemporáneo con “L’ultimo giorno”, (soneto de Edmondo de Amicis de su libro Poesie de 1882), hermanarse al posromanticismo alemán de un Richard Strauss con “Herz!” (de Heinrich Heine, contenido en el capítulo “Die Heimkehr” del Buch der Lieder de 1823-1824) considerando su amplio trabajo interválico y armonías aún más densas, o plasmar un vertiginoso scherzo, un poco al estilo de la scapigliatura, en “Foglie ingiallite” y que puede emparentarse con un canto de calle popular.

Particularmente interesante es su puesta en música de poemas en castellano, logrando canciones muy atractivas y con muy buen tratamiento del idioma y que, como las anteriores, requiere de un intérprete sensible, que sepa la expresión íntima camerística como el gran despliegue operático. Los textos en castellano utilizados aquí por Giarda hablan de un gusto romántico clásico, con temática amorosa habitual, sin estridencias ni desafíos más que el placer de las imágenes. Hablamos de “Suspiros y miradas”, con texto del destacado escritor y diplomático chileno Eduardo de la Barra Lastarria (1839 – 1900), aparecido en la antología Poetas Chilenos, Imprenta de la Unión Americana, 1864; también de “Murmullos”, con texto de Gustavo Adolfo Bécquer, cumbre de un romanticismo intenso que, con sus celebérrimas Rimas, publicadas póstumamente, hizo escuela y moldeó y guio el gusto de escritura y de lectura en el habla hispana. “Murmullos” vendría a ser la “Rima XVI” del poeta.

  • Foglie ingiallite
    Compositor: Luigi Stefano Giarda
    Texto: ELFA
    Cantante: Claudia González-Serrano, Soprano
    Pianista: Yudalys Perdomo
  • Herz, mein Herz
    Compositor: Luigi Stefano Giarda
    Texto: Heinrich Heine
    Cantante: Alejandra Pérez, Soprano
    Pianista: Yudalys Perdomo
  • L’ultimo giorno
    Compositor: Luigi Stefano Giarda
    Texto: Edmondo de Amicis
    Cantante: Alcides Bravo, Tenor
    Pianista: Andrés Silva
  • Murmullos
    Compositor: Luigi Stefano Giarda
    Texto: Gustavo Adolfo Bécquer
    Cantante: Alejandra Pérez, Soprano
    Pianista: Yudalys Perdomo
  • Suspiros y miradas
    Compositor: Luigi Stefano Giarda
    Texto: Eduardo de la Barra Lastarria
    Cantante: Alejandra Pérez, Soprano
    Pianista: Yudalys Perdomo